30 de noviembre de 2009

Obsesiones basiliscas

Miro tu fotografía y pienso si algún día habrá podremos ver el mar, el encendido mar de los minutos, el mar enciende tu ventana; miro tu fotografía y pienso en lo que podríamos haber construido juntos, en lo que habríamos hecho algún día juntos. Una metáfora inabarcable impregna mis palabras al mirar tus ojos, tus ojos fijos en la blanca hoja carcomida por los míos. Tu fotografía es un templo profanado por mis desvelos. Toda tú un misterio que me ha sido prohibido comprender.

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Miro tu fotografía y pienso
si habremos de mirar el mar,
el encendido mar de los minutos
que pasan cuando de lejos te miro;
miro tu fotografía y pienso
en lo que habremos de construir juntos,
frente a las mesuradas islas.

Una metáfora impregna mis palabras
al mirar tus ojos, tus ojos fijos
en la hoja carcomida por los míos.

Tu fotografía es un templo.
Toda tú un misterio
que se me ha prohibido comprender.

2 comentarios:

Paz Cornejo dijo...

La mejor etiqueta es la de work in progress. En mi caso, me quedo con el poema.

José Antonio dijo...

Cierto, Mary, esa es la mejor etiqueta. Gracias por pasar.