Mujer, por ti olvidan sus nombres los meses del año
La mar encuentra su rostro en los soles del trópico
El áureo sueño lunar se encharca en la espesura
de tus bosques nocturnos.
Las sombras se agotan al acercase tu horizonte
La aurora busca su horneado polen en tu bahía
Las soñolientas barcas se adentran en tus olas
de talámica blancura
Y el perfume de las flores en el infinito
sentido de tu cuerpo.
Por ti el claro dolor de los mares se anega en la espuma
turbia por tu arenal adolescente
Mis ojos crecen en tus ojos
Crecen hasta romper las crisálidas
Hasta caer a tierra enloquecidos por tu aroma
Y mojar sus tiernas raíces en el mundo
Mujer, el silencio calla sus mentiras
Los patios de apasionadas jacarandas se deshojan
Dime, ¿por qué has tardado tanto?
En ti las profecías cumplen su destino
Las montañas hurtan lejanía
Los naranjos reverdecen catedrales
El claro de los pozos se agita de alegría
Mujer de intensa carne
Todo cambia por ti, solo por ti
Flor de hermosa mácula
en el solitario jardín de los días.
3 de mayo de 2010
20 de abril de 2010
Octavio Paz, aniversario luctuoso
El 19 de Abril de 1999 fallecía en la ciudad de México el poeta Octavio Paz. Uno de los más grandes poetas. No sólo de México, sino del mundo hispánico y cabría decir del mundo entero. A manera de homenaje, este poema:
OLVIDO
Cierra los ojos y a obscuras piérdete
bajo el follaje rojo de tus párpados.
Húndete en esas espirales
del sonido que zumban y cae
y suena allá, remoto,
hacia el sitio del tímpano,
como una catarata ensordecedora.
Hunde tu ser a obscuras,
anégate en tu piel,
y más, en tus entrañas;
que te deslumbre y ciegue
el hueso, lívida centella,
y entre simas y golfos de tiniebla
abra su azul penacho el fuego fatuo.
Es esa sombra líquida del sueño
moja tu desnudez;
abandona tu forma, espuma
que no se sabe quién dejo en la orilla,
piérdete en ti, infinita,
en tu infinito ser,
mar que se pierde en otro mar
olvídate y olvídame.
Octavio Paz, Libertad bajo palabra, FCE, México, 2000
8 de abril de 2010
La niebla camina sobre las ruinas
La niebla camina sobre las ruinas
de lo que he perdido
Esos ojos esa noche ese sueño
Ese nombre impronunciable
entre las manos de un silencio íntimo
Ese querer decir sin abrir la boca
las sombras del espejo
Esa lugar donde crece el horizonte
No sé si he comprendido
la terrible vastedad de las olas
Invento el silencio o la noche
Ese instante inocente
Ese canto al mundo o a la nada
Ese rumor de vidrios quebrándose
La niebla cárdena me impide hablar
decir las cosas con soltura
intentar el poema o el insomnio
las dulces campanadas o la lluvia
este pensar a solas tan a solas
en habitaciones alquiladas al olvido
Callo Una estrella hunde sus raíces
en el golfo de México
El mar golpea la quietud de los muelles
Esos ojos esa noche
Esa línea de mi mano que adivino
tan recta en mis sueños
Esa hora condenada a la muerte
Esas ruinas de la memoria
que la niebla lentamente descubre
Xalapa. Abril 2010
de lo que he perdido
Esos ojos esa noche ese sueño
Ese nombre impronunciable
entre las manos de un silencio íntimo
Ese querer decir sin abrir la boca
las sombras del espejo
Esa lugar donde crece el horizonte
No sé si he comprendido
la terrible vastedad de las olas
Invento el silencio o la noche
Ese instante inocente
Ese canto al mundo o a la nada
Ese rumor de vidrios quebrándose
La niebla cárdena me impide hablar
decir las cosas con soltura
intentar el poema o el insomnio
las dulces campanadas o la lluvia
este pensar a solas tan a solas
en habitaciones alquiladas al olvido
Callo Una estrella hunde sus raíces
en el golfo de México
El mar golpea la quietud de los muelles
Esos ojos esa noche
Esa línea de mi mano que adivino
tan recta en mis sueños
Esa hora condenada a la muerte
Esas ruinas de la memoria
que la niebla lentamente descubre
Xalapa. Abril 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
